tortilla de patatas

Cómo hacer una buena tortilla de patatas, con o sin cebolla

Cómo hacer una buena tortilla de patatas, con o sin cebolla

La tortilla de patatas es el plato más español que existe y, a la vez, el que más discusiones genera. Con cebolla o sin ella, poco o muy cuajada, gruesa o fina. No hay una única tortilla buena, pero sí unas cuantas claves para que salga rica sea cual sea tu bando.

La patata, confitada más que frita

El secreto de una buena tortilla está en la patata. No se trata de freírla crujiente, sino de confitarla a fuego medio en abundante aceite, para que quede tierna y se deshaga. Una patata bien hecha es la mitad del trabajo de una tortilla jugosa.

El eterno debate de la cebolla

La cebolla aporta dulzor y jugosidad; sin ella, la tortilla sabe más a patata y huevo puros. Es una cuestión de gustos sin solución posible. Si la pones, pochala despacio junto con la patata para que se funda y endulce el conjunto.

  • Escurre bien la patata del aceite antes de mezclarla con el huevo.
  • Deja reposar la mezcla unos minutos antes de cuajar.
  • Cuaja a fuego medio y dale la vuelta con un plato, sin miedo.

El punto de cuajado

Aquí está la otra gran discusión: poco cuajada y jugosa por dentro, o bien hecha. Para la jugosa, retírala del fuego cuando el centro aún tiemble un poco; se terminará de cuajar con el calor residual. Lo importante es que no quede seca. Una tortilla, al gusto de cada uno, pero siempre con buena patata.