tarta de queso

Tarta de queso al horno estilo La Viña

Tarta de queso al horno estilo La Viña

La tarta de queso cremosa, cuajada por fuera y casi líquida por dentro, se ha convertido en el postre de moda de los últimos años. Su origen está en un bar de San Sebastián, y lo mejor es que, pese a su aspecto, es una de las tartas más fáciles que existen.

Pocos ingredientes, buenos

La gracia de esta tarta es su sencillez: queso crema, nata, huevos, azúcar y un poco de harina. Nada más. No lleva base de galleta ni florituras. Por eso la calidad del queso se nota tanto; conviene usar uno bueno y dejarlo a temperatura ambiente para que se integre sin grumos.

El horneado, la clave

  • Forra el molde con papel de horno, dejándolo sobresalir, sin alisar.
  • Mezcla los ingredientes sin batir en exceso para no meter aire.
  • Hornea a temperatura alta, alrededor de 200-210 ºC, para que se dore por fuera.

El punto justo

El secreto está en hornearla lo justo: tiene que quedar dorada, casi tostada por arriba, pero con el centro aún muy tembloroso al sacarla. Parece poco hecha, pero al enfriar cuaja sola y queda esa textura cremosa que la define. Si se hornea de más, pierde su gracia.

La paciencia del reposo

Hay que dejarla enfriar del todo antes de cortarla, mejor unas horas. El contraste entre el exterior dorado y casi caramelizado y el interior cremoso es lo que ha hecho famosa a esta tarta. Sencilla de hacer, espectacular de comer.