Nochevieja

Las doce uvas y un picoteo de Nochevieja que se prepara en una tarde

Las doce uvas y un picoteo de Nochevieja que se prepara en una tarde

La Nochevieja tiene algo de maratón: cena larga, uvas a medianoche y, después, ganas de seguir picando. Para no pasarse la noche en la cocina, lo mejor es un picoteo preparado con antelación que se sirva casi solo.

Las uvas, sin sustos

La tradición manda doce uvas, una por campanada, y siempre hay quien se atraganta por las prisas. Un truco sencillo es pelarlas y quitarles las pepitas un rato antes; se tarda un poco, pero la cosa va mucho más fluida cuando empiezan a sonar las campanadas. Tenerlas ya repartidas en copas también ayuda.

Un picoteo que aguanta

  • Tabla de ibéricos y quesos: se monta en cinco minutos y nunca falla.
  • Brochetas frías: tomate, mozzarella y albahaca, o melón con jamón.
  • Empanada cortada en cuadraditos: se come con la mano y gusta a todos.
  • Algo caliente sencillo: unas croquetas que solo haya que freír.

La clave: dejarlo casi listo

La gracia de un buen picoteo de Nochevieja es disfrutarlo, no cocinar mientras los demás brindan. Deja las salsas hechas, las tablas montadas y todo lo que se pueda servir frío preparado de antemano. Así, cuando llegue la medianoche, solo tendrás que sacar las fuentes y centrarte en lo importante: las uvas y la compañía.