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Mayonesa casera que no se corta: la receta y el rescate

Mayonesa casera que no se corta: la receta y el rescate

La mayonesa casera no tiene comparación con la de bote: más sabrosa, más fresca y con solo unos pocos ingredientes. El problema es su fama de difícil, esa salsa que se corta en el peor momento. Con un par de claves, montar una mayonesa deja de dar miedo.

Los ingredientes y la temperatura

Hace falta poco: un huevo, aceite, un poco de limón o vinagre y sal. El detalle que más se descuida es la temperatura. Todos los ingredientes deben estar a la misma temperatura, idealmente ambiente. Un huevo recién sacado de la nevera y un aceite templado es la receta para que se corte.

El montaje, sin prisa

  • Pon el huevo, la sal y el ácido en el vaso de la batidora.
  • Añade el aceite y deja reposar un segundo antes de batir.
  • Bate con el brazo apoyado en el fondo, sin moverlo, hasta que emulsione.
  • Sube la batidora muy despacio cuando ya esté montando.

El rescate si se corta

Si a pesar de todo se corta, no hay que tirarla. El truco es empezar de nuevo: en otro recipiente, se pone una yema o un poco de leche y se va añadiendo la mayonesa cortada poco a poco mientras se bate. Casi siempre vuelve a ligar y se aprovecha todo.

Cuestión de higiene

Al llevar huevo crudo, la mayonesa casera pide cuidado: hacerla al momento, mantenerla siempre en frío y consumirla en el día. Con esa precaución, es una de esas salsas básicas que conviene saber hacer porque mejora bocadillos, ensaladas y mil platos.