Las habas con jamón son uno de esos platos de primavera que saben a campo y a casa de pueblo. Sencillas, sabrosas y rápidas, son la mejor manera de disfrutar las habas frescas cuando están en su punto, tiernas y dulces.
El punto de la haba
La clave está en la haba. Cuanto más pequeña y tierna, mejor: las grandes tienen la piel más dura y áspera, y a veces conviene pelarlas dos veces, la vaina y la piel de cada grano. Las jóvenes, en cambio, se comen con su piel fina sin problema.
Cómo se preparan
- Pocha cebolleta o cebolla tierna en aceite a fuego suave.
- Añade taquitos de buen jamón y dales una vuelta sin que se sequen.
- Incorpora las habas y un chorrito de agua o caldo, y tapa.
- Cuece despacio hasta que estén tiernas, sin que se deshagan.
Los toques de cada casa
Hay quien añade un chorrito de vino blanco, una hoja de menta o hierbabuena, o remata el plato con un huevo escalfado encima. En Andalucía y Levante cada zona tiene su versión, pero todas comparten la base: habas frescas, jamón y cebolla, a fuego lento.
Plato de temporada
Como las habas frescas duran poco, este es un plato que pide hacerse en primavera y disfrutarse a menudo mientras dure la temporada. Un poco de pan al lado para mojar el jugo y poco más hace falta.