hierbas aromáticas

Conservar hierbas aromáticas frescas más tiempo

Conservar hierbas aromáticas frescas más tiempo

Compras un manojo de perejil o de cilantro para una receta, usas una rama y el resto acaba pochándose en la nevera. Es uno de los desperdicios más habituales de la cocina. Con un par de trucos sencillos, las hierbas aromáticas aguantan frescas mucho más.

Como un ramo de flores

El mejor truco para las hierbas de tallo, como el perejil, el cilantro o la albahaca, es tratarlas como flores: cortar un poco los tallos y ponerlas en un vaso con un dedo de agua. Las de hoja tierna aguantan así en la nevera (la albahaca, mejor fuera) bastantes días, frescas y lozanas.

Otras formas de guardarlas

  • En papel húmedo: envueltas en papel de cocina ligeramente húmedo, en la nevera.
  • Congeladas en aceite: picadas en una cubitera con aceite, listas para la sartén.
  • Secas: el orégano, el tomillo o el romero se secan colgados sin problema.

Congelar lo que sobra

El congelado es la mejor manera de no tirar nada. Las hierbas picadas y congeladas en una cubitera con aceite o agua se conservan meses y se echan directamente al guiso. Pierden algo de textura para usar en crudo, pero para cocinar funcionan de maravilla.

Comprar con cabeza

Y si cocinas con hierbas a menudo, plantéate tener unas macetas en la ventana. Una mata de perejil, de albahaca o de romero a mano significa cortar justo lo que necesitas, siempre fresco, y olvidarte de los manojos que se estropean.