Semana Santa

Cocinar para Semana Santa sin carne: potaje, bacalao y torrijas

Cocinar para Semana Santa sin carne: potaje, bacalao y torrijas

La Semana Santa tiene su propia despensa. La tradición de no comer carne en ciertos días ha dejado un recetario de vigilia que es pura cocina de aprovechamiento y producto humilde: legumbres, bacalao y dulces para acabar. Y todo ello, riquísimo.

El potaje de vigilia

El plato estrella de estos días es el potaje de garbanzos con espinacas y bacalao. Es un guiso completo, reconfortante y de origen muy modesto, que demuestra que sin carne se come de maravilla. El bacalao desalado le da el punto de sabor que redondea el conjunto.

El bacalao, protagonista

  • Desalado: recuerda ponerlo en remojo y cambiar el agua varias veces.
  • Rebozado: los soldaditos de Pavía, tiras de bacalao fritas, son un clásico.
  • Con tomate: un guiso sencillo y muy resultón.

El dulce de cierre

No hay Semana Santa sin torrijas. Ese pan empapado en leche, frito y rebozado en azúcar y canela es el broche perfecto, y de paso aprovecha el pan que va quedando. En algunas zonas también se hacen pestiños o leche frita, igual de tradicionales.

Una cocina con sentido

Más allá de la tradición religiosa, la cocina de Semana Santa es un buen ejemplo de menús sin carne sabrosos y completos. Legumbres, pescado en salazón y verduras dan platos de fundamento, perfectos para cualquiera que quiera comer rico sin carne unos días.