Todos hemos abierto el cajón de la nevera y encontrado una zanahoria blanda, medio pimiento arrugado y unas hojas mustias. Tirarlo es tirar dinero. Con un poco de organización y algunas recetas comodín, esas verduras a punto de pasarse se convierten en buenos platos.
Recetas que se comen casi todo
Hay platos pensados justo para esto, capaces de absorber cualquier verdura que ande suelta por la nevera. Una crema, un sofrito para congelar, un caldo de verduras, una tortilla o un salteado. No hace falta receta exacta: se trata de aprovechar lo que hay.
- Crema: casi cualquier verdura, con patata y caldo, sale bien.
- Caldo de verduras: el destino ideal para pieles, tallos y restos.
- Salteado o wok: verduras en juliana a fuego fuerte, listo en minutos.
Trucos para que duren más
Buena parte del desperdicio se evita con la conservación. Las hierbas aromáticas aguantan más en un vaso con agua; las zanahorias y el apio, en agua dentro de la nevera; muchas verduras, en bolsas con un papel que absorba la humedad. Y guardar las más viejas a la vista, para usarlas primero.
Mentalidad de aprovechamiento
La cocina de aprovechamiento no es de segunda. Muchos platos tradicionales nacieron precisamente de no tirar nada. Mirar el cajón de las verduras y pensar qué se puede hacer con ello, antes de ir a comprar más, es la forma más sencilla de comer mejor y gastar menos.